
KLAUDIA KEMPER VIDEO INSTALACION 2005
CONCAVO VERSUS CARNE
Kemper aborda forma, imagen y movimiento como configuración orgánica de un ser-cosa.
Reestableciendo la polifonía pictórica, aplica la matriz del sistema serial y a modo de retícula orgánica y organizada desmiembra el cuerpo, su cuerpo y el de otros, amputando con la cámara detalles amorfos de los jardines Bosquianos para urdir un correlato fisiológico del ser humano en su estadio de sociedad indolente al grito aterrador entramado en la pared.
Extractos corpóreos, filigranas biológicas crepitan en temblores al unísono estallando su convexo impúdicamente, sin poder mirar para rearmarse en un corpus carnal completo, balbuceando esquizofrénicamente su condición modular sin reparar que son parte de una ilusión única, soñada esta y todas las noches de la vida.
“Emplearemos nuestra alma en sutiles intrigas, y demoleremos mas de una pesada armadura, antes de ver a la gran criatura, cuyo infernal deseo nos llena de sollozos”
Charles Baudelaire
Una estructura colgante construida viseralmente de globos blancos, recibe a modo de piel, de cobertura o disfraz una multitud de imágenes vadeadas de fragmentos de cuerpos , cada parte respira y existe en si misma desbordando su autonomía sólo restringida por la demarcación territorial (encuadre) en conjunto nace una criatura monstruosa hecha de humanos, de restos corporales atrapados por la cámara, sustraídos de un todo para constituir una gran bestia carnosa, feroz a la vista plana del espectador pasivo.
En una operación con los soportes de proyección la artista logra reanimar una cosa, dotarla de vida pululante, gemidos, ruidos indefinibles, detalles descontextualizados agudizan una imagen inquietante que repone la lectura perceptual como forma de reconocer y capturar la obra, desarraigada de lo helado del concepto que en este caso logra flanquear problemáticas significantes, mas no permite absorber sin poética y subjetividad un universo connotativo el cual referencia una arcada fluida de ideas e imagen dejando en nervios los análisis semánticos de la obra.
Esta propuesta se desliza al campo sociológico como una ameba portadora de todos los aconteceres, las reflexiones y devenires exponiendo el cuerpo de cientos de cuerpos en su brutal dimensión natural, la belleza de lo genuino distorsionada al prefijo del prejuicio en una inmoralidad resplandeciente, autorretrato de la imposibilidad de ver-nos en carne y encarnados en nuestra meticulosa pulcritud.
“Acerba diosa de la naturaleza, te complaces en manifestarte en torno a mí, y enseñarme amenazante el rastro del buitre y el goce del alud que me aniquila.
En rededor respira rechinando los dientes la apetencia de muerte:
Seductora sobre la inmóvil estructura de la roca la flor suspira por las mariposas”
Friedrich Nietzsche
En esta gran masa Kemper proyecta su carnación renacentista, con esos ojos, aquellos, se mira inclemente, y nace nuevamente seducida por la mariposa.
Esto es ahora.
Victor Hugo Bravo
Artista visual, mayo de 2005.